Saber idiomas es muy importante, ya seas camarero, programador o narcotraficante. Pero, claro, si quieres liderar un país lo es incluso más, y hasta ahora nuestros presidentes no nos habían dejado muy bien en este asunto.
Un caso de estudio es el de Alberto Núñez Feijóo, que en su día casi se hace un esguince intentando pronunciar The Chieftains y que también nos dejó aquel mítico «Bruce Sprinter». Como ya debe verse fuerte en el idioma de Shakespeare, ahora ha rizado el rizo y se ha pasado al… latín.
En efecto, habéis escuchado bien. El líder del PP se ha referido al papa Francisco como «Franciscus», el nombre en latín que se escribirá en su lápida. Claro que sí, Alberto, bonum vinum laetificat cor hominis.
Lógicamente el despiporre en las redes estaba servido.
Por lo demás, continúan las alabanzas al fallecido papa Francisco por doquier. Conviene no olvidar lo que algunos nombres como Isabel Díaz Ayuso, Ana Rosa Quintana, Eduardo Inda, Francisco Marhuenda o Jiménez Losantos decían cuando estaba vivo.