Una coalición de las principales organizaciones ecologistas del mundo ha presentado hoy Antártida: El silencio que se derrite (Antarctica: The Melting Silence), una experiencia pionera de cine inmersivo que acerca los lejanos parajes naturales antárticos al corazón de Londres. La instalación, dirigida por Alex Wolf y estrenada en el Outernet de Londres el Día de la Tierra, fusiona tecnología de punta con activismo medioambiental para hacer un llamado a la protección del 30 % del océano Antártico para 2030.

La experiencia innovadora con resolución de 25K transforma las inmensas pantallas envolventes del Outernet en un entorno antártico de 360 grados, permitiendo que los visitantes sean testigos de primera mano de la frágil belleza del continente más austral de la Tierra y comprendan las amenazas urgentes a las que se enfrenta como consecuencia del cambio climático, la pesca industrial y la contaminación.

Ashlan Gorse Cousteau, defensora de la iniciativa Antarctica2030, periodista y exploradora, anfitriona del acto de presentación, indicó que «lo que ocurre en la Antártida nos afecta a todos. El océano Antártico regula el clima mundial, mantiene los ecosistemas marinos de todo el mundo y sustenta miles de millones de vidas. Esta experiencia de inmersión permite acercar la remota Antártida a Londres, lo que ayuda a que la gente se conecte emocionalmente con un lugar que puede que nunca visite, pero que necesita urgentemente su apoyo».

La película cuenta con una partitura orquestal creada especialmente por Nico Cartosio, compositor de música clásica contemporánea y dos veces incluido entre los veinte principales artistas de la lista Billboard de música clásica. Grabada en vivo con una orquesta completa y más de 150 capas de instrumentos, y mejorada con el exclusivo sistema de sonido espacial del Outernet de Londres, el resultado es una experiencia sonora rica, envolvente y emocionalmente poderosa. La instalación fue creada por Lookport, en colaboración con Outernet, Communications INC y más de 60 artistas, científicos y tecnólogos, lo que la convierte en uno de los proyectos medioambientales inmersivos más ambiciosos jamás realizados.

Alex Wolf, fundador de Lookport y director de la película, añadió: «Este es un proyecto hermoso, conmovedor y significativo para mí: una forma de transformar los afectos en acciones y la tecnología en algo más humano. También es una declaración profundamente personal y artística: La belleza de la Antártida es frágil, y también lo es nuestro futuro. Este proyecto es nuestra forma de decir que aún estamos a tiempo de actuar y de protegerla».

Philip O’Ferrall, director ejecutivo de Outernet Global, declaró: «Outernet se diseñó para ser un lienzo para las historias más importantes de nuestro tiempo. ‘Con Antártida: el silencio que se derrite se demuestra perfectamente cómo nuestra tecnología inmersiva puede crear conexiones emocionales sin precedentes entre el público y los problemas mundiales urgentes. Al cambiar nuestro lienzo digital por los parajes naturales de la Antártida, no solo mostramos innovación tecnológica, sino que ayudamos a inspirar acciones significativas en favor de uno de los ecosistemas más fundamentales del planeta. Esta colaboración con las principales organizaciones ecologistas ejemplifica el compromiso de Outernet de utilizar nuestra plataforma para contar historias potentes que impulsen cambios positivos».

La instalación en el Outernet, la atracción cultural más visitada del Reino Unido, aprovecha los cerca de 2140 metros cuadrados de pantallas de 25K que van del suelo al techo para crear una experiencia sensorial sin igual. El Outernet es la única plataforma capaz de presentar la película en todo su esplendor, ya que su revolucionaria tecnología forma parte intrínseca de la narración.

Representantes de la Coalición de la Antártida y el Océano Antártico (ASOC, por sus siglas en inglés), Antarctica2030, Blue Nature Alliance, Greenpeace, el proyecto Legado para los Océanos de Pew Bertarelli y WWF se unieron a la presentación para subrayar su compromiso común de garantizar las áreas marinas protegidas (AMP) en el océano Antártico lo que protegería una gran variedad de biodiversidad, incluidos ecosistemas únicos, especies vulnerables y hábitats críticos. En 2024, casi 200 países se comprometieron a proteger el 30 % del océano para 2030, pero las acciones políticas han sido lentas debido a las tensiones geopolíticas en la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), el organismo internacional responsable de la conservación de la vida marina antártica.

Con esta instalación se pone en marcha una campaña de un año de duración en la que se llama a los gobiernos de todo el mundo a acelerar la delimitación de áreas marinas protegidas en el océano Antártico y a trabajar por el objetivo mundial de proteger el 30 % del océano de aquí a 2030. Quienes visiten la instalación podrán firmar una petición instando a la adopción inmediata de acciones políticas, lo que convierte a Antártida: El silencio que se derrite no solo en una experiencia artística, sino en un llamado activo a la cooperación mundial.

La instalación permanecerá abierta al público en el Outernet de Londres hasta abril de 2026.

Citas de ONG que apoyan la iniciativa

Claire Christian, de la Coalición de la Antártida y el Océano Antártico, afirmó: «En nuestra respuesta al colapso climático, la naturaleza es nuestra mayor aliada. Las áreas marinas protegidas son herramientas esenciales para construir la resiliencia de los ecosistemas frente a los efectos inevitables del cambio climático. Necesitamos que los líderes mundiales dejen de lado las diferencias geopolíticas y cooperen para proteger las aguas de la Antártida para las generaciones futuras».

«A lo largo de la historia, hemos visto que cuando los líderes están a la altura de la urgencia del momento, el progreso sigue,” dijo Andrea Kavanagh, quien dirige el trabajo de conservación del Océano Austral para Pew Bertarelli Ocean Legacy. “Este tipo de liderazgo es necesario hoy para el Océano Austral y la vida silvestre que sostiene. La CCAMLR tiene la oportunidad de actuar con firmeza para proteger la Antártida, no solo por su rica biodiversidad, sino por el futuro de nuestro planeta. Espero que esta espectacular instalación actúe como la chispa que impulse a los responsables a actuar.

La Antártida es un lugar de sobrecogedora quietud y de una importancia abrumadora, no solo para la vida silvestre, sino para la salud de todo nuestro planeta,” dijo Ryan Dolan, líder antártico de la Alianza Blue Nature. “Para proteger este ecosistema, necesitamos acciones audaces e inmediatas. ‘Antártida: El silencio que se derrite’ da voz a un lugar que no puede hablar por sí mismo y nos recuerda lo que podríamos perder si no actuamos. Los líderes mundiales tienen la responsabilidad de proteger esta región extraordinaria, antes de que el silencio se convierta en pérdida.

Los ecosistemas antárticos, que ya viven bajo una enorme presión debido al cambio climático, se enfrentan encima a otra amenaza debido a una pesca cada vez más concentrada,” dijo Rhona Kent, especialista en océanos polares de WWF-Reino Unido. “El kril antártico, que aparece en la película, es el héroe anónimo del Océano Austral y sostiene una vida marina increíble. El kril es el motivo por el cual las ballenas jorobadas migran miles de millas para alimentarse en las aguas heladas que rodean la Antártida. También juegan un papel clave en la captura de carbono. Pero desafortunadamente, hoy, el cambio climático y la pesca industrial están poniendo en riesgo a esta especie tan importante. Con urgencia, necesitamos crear una red de áreas marinas protegidas en el Océano Austral para proteger sus hábitats, y a las muchas especies que dependen de ellos.

Por REDACCION