Se ha presentado este miércoles una propuesta para eximir del IGIC a los autónomos canarios con un volumen de operaciones de hasta 50.000 euros anuales, lo que puede beneficiar a unos 11.000 emprendedores del archipiélago.
La medida ha sido detallada en rueda de prensa por el también consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, quien ha señalado que con esta propuesta se pretende rebajar las cargas administrativas y fiscales de este colectivo, favorecer el emprendimiento y respaldar a los autónomos con menor dimensión económica.
Esta medida deberá ser ratificada por el Parlamento de Canarias, para lo que confía en que haya unanimidad, y ha señalado que aunque la fórmula estará sujeta a lo que recomienden los servicios jurídicos, podría ser presentada a la Cámara vía decreto ley.
De esta manera el Régimen especial del pequeño empresario o profesional (REPEP) permitirá a los autónomos y personas físicas que no superan los 50.000 euros anuales y que quieran acogerse voluntariamente a este régimen potestativo no repercutir IGIC en sus facturas, a cambio de no deducir las cuotas soportadas en compras.
Esta medida reduce de cinco a una sus declaraciones anuales, simplificando su relación con la Agencia Tributaria Canaria.
La medida situará a Canarias como la única comunidad autónoma que aplica la franquicia prevista en la normativa europea del IVA para pequeños empresarios, elevando el umbral hasta 50.000 euros, por encima de la media de los países de la Unión Europea, que ronda los 40.000 euros, según ha indicado el vicepresidente.
La intención del Ejecutivo regional es aplicar el nuevo umbral a partir del 1 de julio de 2026, y a partir del 1 de enero de 2027 los autónomos acogidos a este régimen pasarán a presentar una única declaración anual de IGIC, eliminando las cuatro autoliquidaciones trimestrales y reduciendo la posibilidad de errores formales y requerimientos de gestión.