España sufre un apagón eléctrico en todo el país

Ciudades de todo el país experimentan en este momento un apagón eléctrico que ha afectado, entre otros, a los servicios de transporte público o de alumbrado en la vía pública así como a las telecomunicaciones. El servicio ferroviario ha sido interrumpido en toda la red. Hay constancia de afectación en Madrid, Barcelona, Bilbao, Vitoria, Pamplona, Santiago, Logroño, Córdoba o Sevilla.

Red Eléctrica de España ha informado de que ha puesto en marcha planes de reposición del suministro eléctrico en colaboración con las empresas del sector tras el cero ocurrido en el sistema peninsular. Además, desde REE afirman que están analizando las causas y se están dedicando todos los recursos para solventarlo. El presidente del Gobierno ha activado el comité de crisis. Según ha podido confirmar elDiario.es de fuentes de Moncloa, Pedro Sánchez se dirige personalmente a la sede de Red Eléctrica para conocer de primera mano los motivos de la incidencia. Lo hace acompañado de la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen. Por el momento, el Gobierno manda un mensaje de prudencia y evita pronunciarse sobre unas causas del corte de energía que a esta hora se desconocen.

El apagón afecta también a Andorra y Portugal.

El incidente ha pillado al presidente andaluz, Juanma Moreno, en un congreso de CCOO en Sevilla, junto a su secretario general, Unai Sordo. Moreno se ha trasladado al Palacio de San Telmo “por motivos de seguridad” y a la salida se ha atrevido a asegurar que la causa más probable del incoidente sea “un ciberataque global”.

Transporte paralizado, estaciones evacuadas

En Madrid se han vivido momentos de miedo y desconcierto: se ha parado el servicio de metro y el ferroviario, y muchos de los semáforos de la capital han dejado de funcionar. Agentes de Movilidad, Policía Nacional y Policía Municipal se han encargado de gestionar la circulación de forma manual. Además, el cuerpo policial se ha desplegado en otros puntos para asegurar las zonas más concurridas como la Gran Vía, Plaza España y Callao, donde el trasiego de personas se ha masificado.

Varias estaciones han sido evacuadas. Una empleada de Metro a la entrada de la estación Iglesia (línea 1) ha explicado a elDiario.es que los pasajeros fueron desalojados por los túneles sin incidentes.

En Vitoria, donde es la festividad de San Prudencio, la red de tranvía ha quedado completamente cortada, con todas las unidades paradas en el recorrido y los pasajeros evacuados. En Barcelona, donde el Govern catalán ha convocado un comité de crisis, la caída de la red eléctrica ha dejado sin servicio el servicio de trenes de Rodalies. La situación ha sido tan abrupta que algunos de los trenes han quedado parados en medio de las vías. Algo parecido ha sucedido en València. Un tranvía paremenece parado en plena rotonda de la estación de Pont de Fusta y los semáforos tampoco funcionan, aunque el reducido tráfico de un día festivo –es Sant Vicent Ferrer– ha conseguido que conductores y peatones gestionen la circulación. Ha habido rescates por parte de los Bomberos de personas que se habían quedado encerradas en ascensores.

El Govern catalán confirma que hay afectaciones en las líneas telefónicas y en la red de trenes, tanto Cercanías como metros. En cambio, asegura que la red viaria no presenta problemas, y reclama no llamar al 112 si no hay un riesgo de seguridad real.

“Por avería electrica general se suspenden todas las circulaciones hasta nuevo aviso”, vocea la megafonía de la estacion de Renfe de Santander. No obstante, el servicio de autobuses sigue funcionando aunque la estación se encuentra a oscuras y no se despachan billetes.

Los aeropuertos funcionan con algunas incidencias gracias a los grupos electrógenos de contingencia que tiene cada aeropuerto. Aena pide a los pasajeros que antes de desplazarse al aeropuerto “consulten con la aerolínea, porque podría haber incidencias en los accesos y los medios de transporte terrestres”.

Centros sanitarios

En Galicia están todos los hospitales funcionando con generadores, según han señalado a esta redacción fuentes del Gobierno gallego. También ha tirado de generadores la catedral de Santiago, que sigue recibiendo a fieles y turistas. En Castilla-La Mancha, fuentes oficiales también confirman normalidad en los centros hospitalarios gracias a grupos electrógenos. El Servicio de Emergencias 112 autonómico ha pedido a la ciudadanía que solo llame “en caso de urgencia o emergencia con riesgo para la vida”. En Euskadi, el Servicio Básico de Salud ha solicitado a todo su personal que apaguen equipos informáticos y electrónicos para preservar la reserva de energía para la actividad asistencial básica.

En el hospital del Mar de Barcelona “no ha habido alteraciones”, explican fuentes del centro a elDiario.es. Los generadores han permitido seguir con la actividad prevista y no se ha suspendido ninguna visita ni intervención quirúrgica programada. Como funcionan con combustible, podrían seguir operando con normalidad aunque la situación se alargase, explican. Incluso algunos de los ordenadores han seguido funcionando, por lo que se ha podido dar paso a los pacientes y programar nuevas citas.

La situación ha sido muy distinta en los Centros de Atención Primaria. En el CAP de Casc Antic, por ejemplo, el personal espera en la entrada: “Ni ordenadores, ni ascensores, ni pruebas, no podemos hacer nada”, cuenta Teresa, médica del centro. Asegura que sólo pueden realizar atenciones de urgencia “y siempre u cuando sean cosas sencillas, como suturas o curas”.

Muchas farmacias sí han cerrado sus puertas por la imposibilidad de acceder a las recetas electrónicas para expender los medicamentos. Y se enfrentan al desafío de la conservación de ciertos fármacos. Andrea y Toni tienen suerte y pueden poner a resguardo la insulina en la farmacia barcelonesa en la que la han comprado. Pero a dos calles, otra farmacia se lamenta: “No tenemos más neveras que las que van conectadas a la corriente. Tenemos unas cuatro horas hasta que se empiecen a estropear medicamentos”.

En Madrid, en las urgencias del Clínico San Carlos, uno de sus grandes centros hospitalarios, está “todo parado”. Las sanitarias se arremolinan en la puerta, desconcertadas y esperando que no llegue ningún paciente muy grave. Las áreas críticas están funcionando a través de generadores autónomos pero “tienen una duración de unas horas”, advierten, y “no todos están tirando”. “Si llega alguien y lo tenemos que meter en quirófano o hacer un escáner no vamos a poder. Va a haber daños colaterales seguro”, asegura otra. No se trata solo de los aparatos que necesitan electricidad para operar o hacer pruebas sino del sistema del hospital, donde están indicados los tratamientos de los pacientes. Ninguna de esta información se puede consultar.