Canarias tiene la menor brecha salarial de género de toda España, un 9 %, frente a casi el 19 % de media estatal.
Sin embargo, lo que es una buena noticia en el ámbito de la igualdad, no lo es para el conjunto de personas trabajadoras. “Esta brecha salarial es menor es producto a su vez de unos salarios mucho más bajos, donde ni siquiera los hombres salen beneficiados. Y, sobre todo, de una estructura productiva basada en sectores de bajo valor añadido, estacionales y parciales. Es decir, aquí los sectores feminizados y menos remunerados se extienden a toda la población, no solo a las mujeres”, resume Itahisa Torres Hernández, Secretaria de Organización de USO-CANARIAS.
Son las conclusiones principales que, con respecto a Canarias, se extraen del informe “Brecha salarial de género por sectores productivos”, que USO ha presentado en Madrid con motivo del 8M.
“En el conjunto nacional, la brecha es mayor porque las mujeres están muy concentradas en los sectores de servicios y atención, incluyendo hostelería o servicios de ocio. Sufren por lo tanto jornadas reducidas, trabajos temporales o estacionales, y, además, los salarios bajos que acompañan a esos sectores. El problema canario es que esa es la tónica para todo el mundo. Y lo que podría ser una buena noticia para la igualdad, se convierte en que los salarios y las condiciones laborales son casi igual de malos para todos”, refuta Itahisa.
Cuanto más bajos son los salarios de cada sector, menos brecha de género encontramos. Por ejemplo, en el campo es solo del 3 %, pero hablamos de salarios anuales tremendamente bajos (14.491 euros) y pocas personas asalariadas.
“Sin embargo, cuando nos vamos a los sectores con mejores condiciones, como la industria extractiva o la industria, la tónica es la desigualdad. De hecho, más que duplicamos la brecha nacional en el primero, con un 27 %, y en industria, el 22 %. Y es más, en los sectores tradicionalmente feminizados y que son la base del trabajo en Canarias, como el comercio o los servicios a empresas, las mujeres son similar o mayor fuerza de trabajo que los hombres, pero la brecha salarial supera el 20 %”, analiza la secretaria de organización de USO-Canarias.
Esto se debe, en su opinión, “a que, incluso dentro de los mismos sectores, los hombres se ven beneficiados de mejores puestos o pluses relacionados con la responsabilidad y la disponibilidad, y también con la acumulación de antigüedad, que en muchos casos nosotras no tenemos por haber interrumpido nuestras carreras por la maternidad u otro tipo de cuidados”.
Incluso en el sector con más mujeres trabajadoras, el de los servicios sociales, donde las mujeres suponen casi 150.000 trabajadoras frente a 90.000 hombres, la media salarial los beneficia, con un 13 % más.
“Las mujeres cuidan, atienden, tienen los puestos de base y también los trabajos por horas, con jornadas reducidas. Los hombres, incluso trabajando en este sector, ocupan los segmentos menos precarizados o de jefaturas”, lamenta Itahisa Torres.